Palizas salvajes

Miles de practicantes de Falun Gong han sido rutinariamente golpeados mientras estaban bajo custodia policial por negarse a renunciar a Falun Gong. La policía frecuentemente golpea a los practicantes con porras de plástico, tablas de madera, cinturones, y porras con púas, por nombrar solo algunos objetos. A muchos practicantes les han roto los huesos o han sufrido hemorragias internas como resultado de estas palizas, y docenas - si no cientos - han muerto. En la mayoría de los casos, sus cuerpos son cremados apresuradamente para destruir las pruebas de abuso en custodia. MÁS INFORMACIÓN

