Descargas eléctricas



La alimentación forzada es llevada a cabo funddamentalmente por personal de los campos de trabajo sin formación médica, o por criminales cumpliendo condena a los uqe se les exige ayudar.
Se introducen a la fuerza por la nariz tubos de plastico duro y sin esterilizar hasta alcanzar el estómago del practicante, un procedimiento en el que a menudo rompen o dañan los tejidos de los practicantes; hay incluso ocasiones en el que por la violencia del momento, el tubo entra en cambio en los pulmones.
A veces los tubos se dejan en el estómago del practicante durante días o semanas, causando infecciones graves, o se sacan y se vuelven a insertar repetidamente.
Los practicantes suelen ser "alimentados" con irritantes como agua salada altamente concentrada, aceite de pimienta picante, agua hirviendo o detergente. MÁS INFORMACIÓN

El vínculo emocional que una madre tiene con su hijo, nacido o no, es sagrado y poderoso. En los campos de trabajo de China, este vínculo no sólo se ignora, sino que incluso se utiliza como arma para obligar a las mujeres embarazadas o a las madres a renunciar a su creencia en Falun Gong. Con frecuencia se golpean a las mujeres embarazadas y se realizan abortos forzados. MÁS INFORMACIÓN


La naturaleza inhumana y sádica de la persecución se ejemplifica en el abuso sexual sufrido por los practicantes de Falun Gong a manos de las autoridades chinas. Las formas de tortura sexual incluyen la violación, el abuso sexual, la descarga eléctricas en los genitales, la violación de practicantes de Falun Gong con objetos extraños (incluyendo cepillos de baño y porras), introducir pimienta picante en las vaginas, pellizcar los genitales o los pezones hasta el punto de arrancarlos, patear los genitales, perforar los pezones con hierros calientes, desnudar a los practicantes y golpearlos, administrar por la fuerza drogas que causan el cese de la menstruación, y más. Entre las víctimas de este tipo de abuso sexual se encuentran mujeres jóvenes, solteras y ancianas. MÁS INFORMACIÓN

Zou Jun from the provincial 6-10 Office is in charge of the daily operation of the brainwashing centre. Under him are two directors, Liu Xiaofeng and a woman surnamed He. The trio then recruits “assistants”, paying them each 150 Yuan per day (GBP £15), to help them carry out brainwashing of Falun Gong practitioners. MÁS INFORMACIÓN